Las ventas en los comercios minoristas pymes por el Día de la Madre cayeron 3,5% interanual, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Se trata de un nuevo descenso, reflejo del deterioro del poder adquisitivo y de un consumo que no logra repuntar.
En diálogo con el programa Cara y Ceca, el vocero de la entidad, Salvador Femenía, definió la situación como “crítica”. “Hace más de cinco meses que registramos caídas interanuales, incluso comparadas con un 2024 muy malo. La expectativa para esta fecha era baja y se cumplió: no había recursos para que fuera distinto”, sostuvo.
Femenía atribuyó el escenario a “la falta de recuperación del salario real, el límite a las paritarias y la incertidumbre económica y política”. Agregó que los comercios “sostienen ventas con márgenes mínimos” y que “la presión tributaria, el costo financiero de las cuotas y la competencia de productos importados hacen inviable sostenerse”.
Según CAME, desde el inicio del actual gobierno cerraron más de 15.000 pymes, con la pérdida de unos 150.000 empleos. “El punto de partida era malo, pero faltó algún ingrediente para que el ajuste fuera más llevadero”, dijo el vocero.
Finalmente, el dirigente advirtió que se redujeron las opciones de financiamiento: “Las cuotas sin interés casi no existen y el comercio chico no puede asumir el costo financiero. Es un panorama difícil y sin señales claras de recuperación”.

