En Cara y Ceca el abogado ambientalista, Enzo Culasso, dio cuenta de por qué es perjudicial la reciente concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná al consorcio integrado por la empresa belga Jan de Nul y la firma argentina Servimagnus por un total de 25 años.
"Cualquier país serio no concesiona el manejo de la vía fluvial por donde exporta e importa. Argentina construyó las bases de vías navegables con obras públicas, pero desde 1995 está privatizado. Reducir el río a una hidrovía es simplificar la magnitud que tiene y lo que significa en calidad de vida, agua, alimento, paisaje y el vínculo con los litoraleños. Es mucho más que un lugar por donde circula mercadería", indicó Culasso. Y agregó: "Ya hubo dictámenes sobre cómo avanzaba la licitación sin los estudios de impacto ambiental. No se conformó el comité de cuenca, con las provincias involucradas. Se va a afectar el lecho del río y el sistema de humedales relacionada. Tuvimos el río en sus índices más bajos y todo avanzó, con lo cual se entiende que los intereses foráneos no tienen nada que ver con la mayoría de la población".
El especialista dijo que Argentina es parte de un modelo que "precisa una hidrovía privatizada para exportar sin control". Y resaltó: "No se van a generar alimentos ni beneficios, solo habrá ganancias para un puñado de multinacionales que obtuvieron una reducción de sus costos logísticos". Aclaró luego que, en virtud, el interés último es económico: "Si Argentina recuperara el control soberano de la vía navegable, en 10 años podríamos pagar nuestra deuda externa. Este plan de entrega se venía gestando de antes, es un programa de transferencia de materia primas globales sin control".
