En Cara y Ceca la presidenta de la ONG Suma de Voluntades de Paraná, Anabella Albornoz, habló de cómo se ha agravado la situación social en los últimos meses, donde se ha multiplicado la demanda alimentaria. La entidad lleva adelante un operativo de reparto de comida coordinado con la Municipalidad y otra organización en la capital.
"Estamos en uno de los momentos más críticos. No hay alimentos y nos cuesta mucho cumplir. No es solo la entrega de comida, que es atender la urgencia, sino que además todos los programas deportivos o recreativos deben estar acompañados de alguna comida", indicó Albornoz. Y agregó: "Se ha agudizado por la gran cantidad de personas que hoy precisan un acompañamiento. Ya no es solo gente en niveles altos de vulnerabilidad, sino que asalariados que a mitad de mes ya se quedan sin plata. Hay, además, muchos jubilados. Es muy angustiante".
La ONG Suma de Voluntades reparte 200 raciones de desayuno y merienda todos los días. A eso le suma 400 viandas que se cocinan cuatro días a la semana: "Se busca optimizar el recurso humano y económico. El año pasado hicimos un relevamiento con la Policía y encontramos que hay familias que caminan 40 cuadras con un tupper para llevar comida a su casa. Son familias que se quedan sin plata porque pagan un alquiler o jubilados que pagan remedios".
Albornoz dijo que, en el cara a cara con las personas que piden comida, se registra "mucha tristeza". "Hay gente que era asalariada y que hoy está rota, porque no se imaginó nunca en esta situación. Esto trasciende el plato, buscamos acompañar y escuchar. Pero la verdad es que antes se podía planificar y hoy es día a día, es muy complicado".
