Una investigación judicial revela que la Agencia Nacional de Discapacidad pagó hasta tres veces más que PAMI y obras sociales por medicamentos vitales para pacientes con cáncer y enfermedades graves. El fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello avanzan en el análisis de un esquema de sobreprecios, proveedores fantasma y adjudicaciones direccionadas.
La causa que investiga las maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) expone un sistema de sobreprecios millonarios en la compra de medicamentos de alto costo destinados a personas con enfermedades graves y con discapacidad. Según documentó el fiscal Franco Picardi, las droguerías adjudicatarias cobraron valores hasta tres veces superiores a los abonados por PAMI y otras obras sociales, mediante concursos de precios reducidos y presuntas maniobras de direccionamiento.
Los expedientes analizados muestran que el organismo, bajo la gestión de Diego Spagnuolo, abonó cifras notoriamente superiores para tratamientos oncológicos, inmunológicos y medicamentos de uso crónico. Los investigadores sostienen que esto se realizó a través de un mecanismo de competencia restringida entre droguerías vinculadas entre sí y sin capacidad operativa real.
Medicamentos esenciales pagados al triple
Un análisis elaborado por especialistas del sector farmacéutico y revisado por la Justicia expone diferencias significativas entre los precios abonados por la ANDIS y los pagados por PAMI, IOMA, APROSS y OBSBA —cuatro de las principales obras sociales del país— por las mismas drogas.
1. Daratumumab (cáncer de la sangre)
- Precio PAMI/obras sociales: $2.039.000
- Precio ANDIS: $5.996.137,70
La diferencia implica cerca de $4 millones adicionales por paciente por mes, en un tratamiento crítico para personas con mieloma múltiple.
2- Ustekinumab 90 mg (psoriasis severa, artritis, colitis ulcerosa)
- Precio PAMI/obras sociales: $6.207.000
- Precio ANDIS: $11.909.591,45
3- Golimumab 50 mg (enfermedades inflamatorias graves)
- Precio PAMI/obras sociales: $1.455.000
- Precio ANDIS: $4.295.961,35
En todos los casos, la diferencia supera ampliamente el margen comercial razonable del mercado. Los tres medicamentos son importados y se encuentran entre los más costosos del mundo.
Concursos restringidos y proveedores sin capacidad real
El fiscal Picardi identificó una estructura de adjudicaciones concentrada en dos droguerías: Génesis y New Farma, ambas vinculadas a Miguel Ángel Calvete y Pablo Atchabahian. Según la investigación, estas empresas competían entre sí en concursos reducidos de precios y actuaban como oferentes de cobertura, mientras recibían instrucciones de la Droguería Suizo Argentina.
La evidencia reunida incluye:
Plazos mínimos para presentar ofertas (en un caso, solo una hora y media).
Participación repetida de las mismas droguerías en concursos millonarios.
Depósitos sin medicamentos, heladeras y estanterías vacías en los allanamientos.
Adjudicaciones a empresas habilitadas pocos días antes de su primera compra.
En un concurso analizado, la ANDIS emitió una orden de compra por $2.338 millones, con precios muy por encima de los abonados en el sistema de obras sociales. Según la fiscalía, las empresas actuaban como intermediarias sin stock real, mientras la provisión efectiva provenía de terceros.
El rol de funcionarios y operadores externos
La causa también involucra a funcionarios y exfuncionarios del área, entre ellos a Daniel Garbellini, titular de Incluir Salud, señalado como ejecutor de las órdenes que llegaban de Atchabahian, quien ya había ocupado ese mismo cargo durante la gestión de Mauricio Macri.
Spagnuolo, exdirector de la ANDIS, aparece mencionado en audios donde afirma que “le habían puesto gente para robar” y que parte de las presuntas coimas ascendía al 8%, con un supuesto 3% destinado a sectores vinculados políticamente. Si bien el fiscal no incluyó esos audios en su dictamen, la dinámica expuesta coincide con los mecanismos descritos en la causa.
La investigación derivó en múltiples renuncias, entre ellas la de Ornella Calvete, funcionaria del Ministerio de Economía, en cuyo domicilio se hallaron 700.000 dólares en efectivo.
Sobreprecios sistemáticos y adjudicaciones concentradas
Un aspecto central de la causa es la diferencia entre los concursos reducidos —donde se registraron sobreprecios— y las compulsas generales, con más oferentes y valores inferiores.
Por ejemplo, el medicamento Burosumab 20 mg fue comprado en concursos generales a $16–19 millones, mientras que en concursos restringidos el precio ascendió a $39–45 millones. En estos últimos participaron siempre las mismas droguerías.
Picardi señala que “las adjudicatarias recibieron más del 90% del total de las compras relevantes”, lo que configura un esquema de control artificial del mercado.
Una causa en expansión
Los avances judiciales continúan, con indagatorias a funcionarios, exfuncionarios y empresarios. En paralelo, se investiga una posible red de lavado de dinero y la relación con empresas aeronáuticas utilizadas para mover fondos.
La causa ANDIS se encamina a ser uno de los mayores escándalos de corrupción en torno a la adquisición de medicamentos en la historia reciente. La prueba reunida hasta ahora muestra un sistema que operó sobre recursos destinados a personas con enfermedades graves y a personas con discapacidad, y que habría generado un perjuicio multimillonario para el Estado.
Fuente: Página 12.
