El presidente Javier Milei realizó este sábado por la tarde una breve caminata de campaña por la costanera baja de Paraná, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el gobernador Rogelio Frigerio; y los principales candidatos de La Libertad Avanza en Entre Ríos. La visita convocó a más de 1.000 personas en el Parque Urquiza, en medio de un importante operativo de seguridad federal y provincial.
Megáfono en mano, Milei saludó a sus seguidores desde una camioneta y lanzó un mensaje de tono electoral: “Vamos a ganar en la tierra de Justo José de Urquiza, en la tierra de la organización nacional. Vamos a dejar de ser un país de bárbaros para convertirnos en la primera potencia mundial”. Acompañado por Frigerio, afirmó: “Estamos en un momento bisagra de la Argentina. Bajamos la inflación del 300% al 30% y sacamos de la pobreza a 12 millones de argentinos”.
Antes de retirarse, el mandatario pidió respaldo para lo que resta de su gestión: “Estamos a mitad de camino, les pido que no aflojen porque esta vez vale la pena. No tiremos a la basura este gran esfuerzo. La Libertad Avanza o la Argentina retrocede”. Durante la actividad, participaron también Joaquín Benegas Lynch, Romina Almeida, Andrés Laumann y otros candidatos locales, además de autoridades provinciales y municipales.
Protestas y denuncias de represión en la Costanera
Organizaciones sociales y políticas se movilizaron para expresar su rechazo al gobierno nacional. Denunciaron militarización, uso de gas pimienta y represión policial.
Antes que Milei realizara su caminata, distintas organizaciones sociales y políticas se concentraron en la Costanera para manifestar su repudio a las políticas del gobierno nacional. Con carteles, cánticos y megáfonos, denunciaron la “militarización” de la zona y el “ajuste brutal” impulsado por el Ejecutivo. A pesar del fuerte vallado y de las dificultades para acercarse, hicieron oír su protesta frente al operativo de seguridad.
Manifestantes y colectivos feministas denunciaron el uso de gas pimienta y represión policial contra activistas que intentaban expresarse de manera pacífica. Una participante cuestionó el cerco del Parque Urquiza y el accionar de las fuerzas: “Somos un pueblo de paz y nunca ha pasado nada. Tiraron gas pimienta y cercaron casi todo el parque”. La protesta incluyó también pronunciamientos sobre temas internacionales, con alertas respecto a la situación de militantes argentinos detenidos en Israel.
