Una multitud volvió a llenar las calles de la capital entrerriana en una nueva edición de la Marcha del Orgullo Disidente, que este sábado tuvo como punto de partida la Casa Gris y siguió por Santa Fe y Alameda de la Federación, para culminar con un festival y feria en el Monumento a Urquiza, en el Parque.
La convocatoria puso el foco en el crecimiento de los discursos de odio impulsados por sectores de ultraderecha. A esa preocupación se suma el impacto de los recortes y ajustes del gobierno nacional, que redujo o eliminó políticas de inclusión y apoyo a las disidencias sexuales.
En Argentina, la Marcha del Orgullo se realiza en noviembre en conmemoración de la creación de Nuestro Mundo, el primer grupo de organización homosexual del país y de América Latina, cuyas primeras reuniones tuvieron lugar en noviembre de 1967.



