La economía argentina volvió a mostrar su fragilidad pocas semanas después del triunfo electoral del Gobierno en las elecciones de medio término. Ese resultado había dado un respiro temporal, pero el “veranito” se terminó: el clima financiero volvió a tensarse tras confirmarse que el crédito por 20.000 millones de dólares prometido por Scott Bessent —Secretario del Tesoro de los Estados Unidos— y los principales bancos de Estados Unidos quedó en pausa.
El Wall Street Journal informó que la operación —que involucraba a JP Morgan, Bank of America y Citigroup— se desinfló. En su lugar, las entidades evalúan un financiamiento mucho más acotado: un repo de unos 5000 millones de dólares para afrontar un pago de deuda de 4.500 millones en enero. Ese instrumento consiste en entregar activos del Estado a cambio de dólares, con el compromiso de recomprarlos cuando haya acceso a nuevo financiamiento.
La noticia confirma lo que analistas locales advertían desde octubre: el mega crédito que el Gobierno presentó como un gesto de apoyo internacional no avanzaba, más allá del respaldo político de Trump y las declaraciones de Bessent. Incluso el CEO de JP Morgan, Jamie Dimon, había relativizado la necesidad de un préstamo semejante. Sin embargo, la cautela de los bancos, el contexto internacional y la debilidad macroeconómica terminaron imponiéndose.
En paralelo, el Tesoro de Estados Unidos confirmó que transfirió 872 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro para que el país cumpliera con un vencimiento del FMI, algo que se sospechaba pero aún no había sido oficializado. Desde el Gobierno argentino, sin embargo, reina el silencio sobre esa operación.
Mercados en retroceso
Tras el paréntesis electoral, volvieron las tensiones. Los dólares financieros subieron durante tres ruedas consecutivas: el contado con liquidación superó los $1500 y el MEP avanzó hasta $1460. Las brechas permanecen estables, pero la tendencia cambió.
Los bonos en dólares cayeron, destacándose las bajas del AL35, AL41 y GD35. En este contexto, el riesgo país trepó 5% y cerró en 651 puntos básicos. El S&P Merval retrocedió más de 3% en pesos y casi 6% en dólares. En Wall Street, los ADR argentinos también terminaron en rojo, con Edenor, BBVA y Galicia entre los más afectados.
Caputo niega, pero el ruido sigue
El ministro de Economía, Luis Caputo, negó que el Gobierno hubiera negociado un rescate de 20.000 millones de dólares, calificando la versión como una “operación” para generar confusión. Sin embargo, fue el propio Bessent quien habló públicamente de esa posibilidad semanas atrás. Caputo tampoco mencionó el repo de corto plazo que, según el mercado, es la alternativa que sigue en pie.
En medio de las turbulencias, el presidente Javier Milei difundió la realización de la “Argentina Week” en Nueva York, un evento patrocinado por JP Morgan —uno de los bancos que desestimó el crédito original— y el Gobierno argentino, que tiene varios funcionarios provenientes de esa entidad, incluido Caputo.
La foto en Estados Unidos funciona como una señal política hacia afuera, pero no despeja las dudas internas sobre la sostenibilidad del programa económico sin un respaldo más amplio del financiamiento internacional.
Con el final del año acercándose, el Gobierno enfrenta un escenario más complejo: el dólar volvió a moverse, los bonos caen, el riesgo país sube y la posibilidad frustrada del crédito internacional reabre preguntas sobre los próximos pasos económicos.
Fuente: Página 12.

